Ciudad sustentable, preparada frente al cambio climático




DIAGNOSTICO GENERAL La situación ambiental de la Ciudad de México es compleja y se caracteriza por desafíos significativos en distintas áreas como son los impactos del Cambio climático, la gestión de residuos, la implementación de la Economía circular y la conservación de espacios naturales. El Bosque de agua, el Suelo de conservación, las Áreas verdes, las Áreas Naturales Protegidas (ANP’S) y las Áreas de Valor Ambiental (AVA’s), están siendo amenazados por la expansión urbana. Además, la calidad del aire en la ciudad es una de las más afectadas, lo que afecta directamente la salud de los habitantes. También es crucial abordar el Bienestar animal, la restauración de ecosistemas dañados y fomentar un desarrollo urbano sustentable que armonice con el entorno natural, por mencionar algunos. La situación ambiental de la Ciudad de México exige un enfoque integral para mitigar los daños y promover la sostenibilidad a largo plazo. En 2020, la Ciudad de México emitió 67 millones de toneladas de CO2 equivalente, y se estima que esta cifra podría ascender a 65 millones para 2050 si no se toman medidas. La ciudad enfrenta una alta vulnerabilidad al cambio climático, lo que incrementa las desigualdades sociales y los conflictos socioambientales. El fenómeno de la isla de calor, exacerbado por la expansión urbana y el reemplazo de suelos naturales por materiales con mayor capacidad de retener calor, agrava la situación, provocando variaciones climáticas locales significativas que afectan tanto a los ecosistemas urbanos como a la salud de los habitantes. En 2021, la SEDEMA publicó la Estrategia Local de Acción Climática 2021-2050 y su Programa 2021-2030, que cuenta con 8 ejes y 3 ejes transversales, el cual cuenta con metas de reducción de emisiones respecto a la línea base (2016), para 2024 se planteó una reducción del 10%, actualmente se alcanzó un 105% de avance.  

La economía circular se presenta como una estrategia esencial para reducir el consumo de recursos naturales y minimizar la generación de residuos, promoviendo un modelo de desarrollo más sostenible. En la mayoría de los casos los productos y servicios, han sido diseñados para un corto periodo de vida –obsolescencia programada- lo que ha ocasionado un sistema económico con alta demanda de recursos naturales finitos, que no podrán soportar el crecimiento exponencial de la población, además, se han generado daños irreversibles al medio natural y que cada año son más visibles en la salud de los ecosistemas y del ser humano.

En 2023 se publicó la Ley de Economía Circular y en 2024 se desarrolló el Programa de Economía Circular, mismo que tiene como objetivo integrar, coordinar e impulsar políticas públicas a través de programas, proyectos y acciones que cuenten con metas claras para transitar hacia un modelo de economía circular bajo un enfoque sistémico, restaurativo, sustentable e inclusivo establecido en la Ley de Economía Circular de la Ciudad de México. Estableciendo así la política pública en la materia. Dicho programa se ha construido de manera transversal con diferentes Secretarías del Gobierno de la Ciudad, logrando establecer a través de 11 ejes de acción una adecuada transición hacia ese marco de soluciones sistémicas para hacer frente a desafíos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, los residuos sólidos y la contaminación.

El Suelo de Conservación constituye un patrimonio natural invaluable, al albergar ecosistemas que proveen servicios ambientales esenciales; es la reserva ecológica que rodea la zona urbana de la Ciudad de México. Representa el 59% del territorio de la ciudad y se distingue por su diversidad de ecosistemas, incluyendo bosques, pastizales, zonas lacustres y agrícolas. Estos albergan el 2% de la biodiversidad mundial y el 12% de la megabiodiversidad nacional (Sedema, 2024).


Figura 1 Suelo de Conservación en la Ciudad de México.


El Bosque de Agua, es una reserva ecológica fundamental para la recarga de mantos acuíferos y la producción de oxígeno, ya que este ecosistema genera 70 % del agua que abastece a la capital, asimismo, recarga 10 acuíferos importantes, incluyendo los acuíferos del Valle de México y Cuernavaca; sin embargo, enfrenta amenazas significativas que ponen en riesgo su integridad. Por ello, el Gobierno de la Ciudad de México, el Estado de México y Morelos han firmado convenios para proteger el Bosque de Agua. Estas iniciativas buscan implementar estrategias efectivas para conservar este importante recurso natural y asegurar su sostenibilidad a largo plazo.

Como parte de estas acciones de protección, en noviembre de 2024, se firmó la Estrategia Integral y Sistémica para combatir la tala clandestina y proteger el Bosque de Agua, se intensificaron acciones coordinadas entre la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA), la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (DGCORENADR), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (DEFENSA), la Guardia Nacional (GN) y la Alcaldía Tlalpan, con el objetivo de prevenir y sancionar este delito ambiental.

Áreas verdes, Áreas Naturales Protegidas (ANP’S) y Áreas de Valor Ambiental (AVA’s) Las Áreas Naturales Protegidas (ANPs), abarcan un total de 21,850.36 hectáreas distribuidas en 24 áreas decretadas, y las Áreas de Valor Ambiental (AVA), estas suman más de 28,000 hectáreas y son esenciales para la conservación de la biodiversidad, la captura de carbono y la regulación del clima en la Ciudad de México. Sin embargo, se enfrentan a un creciente deterioro debido a factores como la expansión urbana, la tala ilegal, los incendios forestales, entre otros. Las áreas verdes urbanas, que incluyen parques, jardines y bosques urbanos, cubren aproximadamente 14,000 hectáreas, representando alrededor del 6.5% del territorio urbano de la ciudad. Para mitigar esta problemática, en 2019 se lanzó el programa Altépetl Bienestar, que ha brindado apoyos a 138,369 personas, logrando reducir en un 46% la expansión urbana en el Suelo de Conservación y recuperar 800 hectáreas invadidas. Asimismo, se implementó el “Reto Verde”, con el que se han plantado más de 51 millones de árboles para mejorar la vegetación en áreas urbanas y rurales, así como ANPs y SC.


Figura 4. Sistema de Áreas Naturales Protegidas y Áreas de Valor Ambiental de la CDMX.


El crecimiento poblacional, la expansión urbana, la motorización y la industrialización generan contaminantes que afectan la salud, especialmente en grupos vulnerables como niños, adultos mayores y mujeres embarazadas. El sector transporte, responsable del 45% del consumo energético, es el mayor emisor de contaminantes como PM2.5, NOx y CO2, con un alto impacto en la salud. A pesar de programas como la Verificación Vehicular Obligatoria, la calidad del aire sigue siendo un desafío. Para reducir la contaminación, la CDMX lleva a cabo campañas de verificación. En 2024, se obtuvieron 44 puntos de monitoreo atmosférico y 80 Centros de Verificación Vehicular. Además, a través del Programa PROAIRE 2021-2030, establece las 19 medidas y 40 acciones para mejorar la calidad del aire, a través de la coordinación entre el Gobierno de la Ciudad de México, los gobiernos de la Zona Metropolitana y el Gobierno de México.

Ante la pérdida de la biodiversidad a nivel nacional y mundial que impacta la conservación de la fauna silvestre y a la Ciudad de México, la SEDEMA sostiene la funcionalidad y operatividad de los 223 albergues destinados a resguardar a los poco más de 1,920 ejemplares de fauna silvestre de más de 27 especies en los tres centro de conservación de fauna silvestre de la Ciudad de México. Se logró aumentar la cantidad de nacimientos sumando un total de 1,352 de 56 especies entre 2019 y 2024. Adicionalmente, se logró la reclasificación del lobo mexicano y el cóndor de California a una clasificación de menor riesgo, alejándose de la extinción, pasando de “probablemente extintos en vida silvestre” a “en peligro de extinción”.

Por otro lado, el bienestar de los animales de compañía enfrenta diversos desafíos y avances. La Agencia de Atención Animal (AGATAN), ha implementado políticas públicas enfocadas en la protección y cuidado de los animales, como campañas de esterilización y vacunación gratuitas en distintas alcaldías, incluyendo jornadas en colaboración con instituciones académicas y organizaciones no gubernamentales. Estas acciones buscan reducir la población de animales en situación de calle y promover la tutela responsable. Se encuentran registrados 88,720 perros y 30,481 gatos en el Registro Único de Animales de Compañía (RUAC), facilitando su identificación y mejorando la respuesta ante situaciones de extravío o maltrato. En 2023, el Congreso de la Ciudad de México prohibió la venta de animales vivos en mercados y espacios públicos, buscando erradicar estas prácticas. La restauración ambiental en la Ciudad es un tema complejo de tratar, está marcado por la necesidad urgente de implementar estrategias efectivas para revertir la degradación de ecosistemas y mejorar la calidad del medio ambiente. La pérdida de biodiversidad, la contaminación del aire y el agua, y la degradación del suelo son problemas críticos que requieren atención inmediata. Los programas gubernamentales más efectivos en la conservación y restauración ambiental en la Ciudad de México han sido diversos y han abordado múltiples aspectos relacionados con la protección y restauración de ecosistemas.

● Pagos por Servicios Ambientales (PSA): Compensa a propietarios de tierras por conservar ecosistemas y aplicar prácticas sostenibles, con apoyo de la Sedema y Conafor.

● PROFACE: Financia proyectos de restauración de áreas degradadas y fomenta prácticas sostenibles en comunidades locales.

● PRCSA: Retribuye a comunidades que conservan áreas naturales protegidas comunitarias.

● Programa Sectorial Ambiental y de Sustentabilidad 2018-2024: Define políticas y metas ambientales a largo plazo, integrando a todas las dependencias del gobierno.

Desarrollo Urbano Sustentable El crecimiento urbano en la Ciudad de México implica un desafío para el desarrollo sustentable, donde es necesario identificar los retos más importantes a atender; es decir, el análisis de la sustentabilidad urbana permite la elaboración de propuestas en torno a las diversas problemáticas ambientales territoriales, facilita diagnosticar la condición urbana, el tipo de desarrollo, el impacto ambiental, económico y social, igual que la posible participación de los diversos actores sociales para su resolución (Moreno-Sánchez, 2013). La sustentabilidad urbana es clave para lograr una tendencia de desarrollo conveniente para generaciones presentes y futuras, partiendo del concepto más global de desarrollo sustentable, el cual se introdujo en 1987 en el Informe de la Comisión de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Desarrollo, y era entendido como modelo para lograr el progreso económico y armonioso, capaz de satisfacer los principios de justicia social y responsabilidad ambiental (ONU, 1987).

OBJETIVO

Consolidar a la Ciudad de México como un modelo de sostenibilidad y resiliencia ambiental mediante la reducción de emisiones contaminantes, la restauración y conservación de ecosistemas estratégicos, la promoción de una economía circular y el desarrollo urbano sustentable. A través de la gestión integral de residuos, la protección del suelo de conservación, la expansión de áreas verdes, el fomento de energías limpias y la movilidad sustentable, se garantizará la calidad del aire, y la adaptación al cambio climático, asegurando un entorno habitable, equilibrado y próspero para todas y todo. De igual manera, se velará por el bienestar animal con una visión de derechos

VISIÓN A FUTURO: La Ciudad de México será un modelo de sostenibilidad y resiliencia, donde el equilibrio entre desarrollo y naturaleza permitirá una mejor calidad de vida para todas y todos. Con aire limpio, espacios verdes vibrantes y un manejo eficiente de los recursos, la capital avanzará hacia una economía circular y energías limpias. La participación ciudadana y el compromiso gubernamental convertirán a la ciudad en un referente global de innovación ambiental, garantizando un futuro donde la biodiversidad y el bienestar humano convivan en armonía.

Estrategia

Construcción de seis plantas de selección con tecnología de punta:
La construcción de plantas de selección mejorará la recuperación de materiales reciclables y reducirá el volumen de desechos enviados a disposición final. En 2025, se iniciará la construcción de dos plantas en puntos estratégicos de la ciudad, con la meta de incrementar el porcentaje de recuperación de materiales reciclables en su primer año de operación.

Optimización de la separación y tratamiento de residuos orgánicos:
Los residuos orgánicos representan el 46% de los desechos sólidos generados, pero su aprovechamiento es mínimo. Para reducir su impacto ambiental, se fortalecerán las plantas de compostaje existentes y se invertirán en nuevas tecnologías para convertir estos residuos en biofertilizantes y energía renovable. En 2025, se aumentará la cantidad de residuos orgánicos procesados y se modernizará la infraestructura de las plantas de compostaje.

Renovación del 50% de la flota de camiones recolectores:
La modernización de la flota permitirá reducir costos operativos, mejorar el servicio y disminuir las emisiones contaminantes. En 2025, se implementará un esquema de financiamiento en el que el 50% del costo de los camiones será cubierto por las alcaldías y el otro 50% por el Gobierno de la Ciudad de México, con el objetivo de renovar al menos el 10% de la flota en el primer año.

Aprovechamiento total de los residuos de demolición y construcción:
Este sector genera cerca de 20,000 toneladas anuales de residuos, de los cuales solo una fracción se recicla. Para mitigar este impacto, en 2025 se implementarán normativas para aumentar el reciclaje de estos residuos, fomentando su uso en proyectos de infraestructura urbana y obra pública.

Fortalecer la Agencia de Gestión Integral de Residuos (AGIR):
Esta medida clave busca mejorar la gestión de residuos en la ciudad, unificando la coordinación entre dependencias para optimizar la recolección, reducir costos y mejorar el aprovechamiento de materiales reciclables. Durante el primer año, se establecerán bases normativas y operativas, se realizarán estudios y diagnósticos, y se lanzarán campañas de sensibilización para fomentar la separación de residuos en los hogares, posicionando a la Ciudad de México como un referente en economía circular.

Eliminación progresiva de plásticos de un solo uso:
Para acelerar la transición hacia materiales biodegradables, se fortalecerán las normativas existentes, se incentivará a la industria a desarrollar productos con menor impacto ambiental y se implementarán inspecciones en establecimientos comerciales para asegurar el cumplimiento de la regulación.

Suelo de Conservación y áreas naturales
Proteger, restaurar y gestionar de manera sustentable el Suelo de Conservación y las áreas verdes mediante la reforestación, el fortalecimiento comunitario y la regulación del uso de suelo para garantizar la provisión de servicios ecosistémicos esenciales, como la recarga de acuíferos, la regulación climática y la mejora de la calidad del aire. Se promoverá la producción agroecológica y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.

Fortalecimiento del programa Altépetl para el Suelo de Conservación:
Para garantizar la viabilidad de las actividades productivas sin comprometer la salud ambiental, se reforzará el programa Altépetl Bienestar, brindando incentivos económicos para el uso responsable del territorio. Esto promoverá prácticas agroecológicas sostenibles. Se destinarán 1,100 millones de pesos en 2025 para esta iniciativa.

Creación de la Red Maíz “Centli” para la producción agroecológica:
La disminución del consumo de maíz nativo y el predominio de variedades industriales ponen en riesgo la diversidad genética del maíz. Para fomentar la conservación y el consumo del maíz nativo, se impulsará la Red Maíz “Centli”, apoyando la creación de tortillerías que usen solo maíz nativo. En 2025, se construirán e instalarán las primeras 5 tortillerías que operen bajo este modelo agroecológico.

Creación de Mercados de la Tierra para la comercialización de productos del suelo de conservación:
Los productores agroecológicos enfrentan dificultades para acceder a mercados que promuevan el comercio justo. Para fortalecer la economía local y promover la venta directa, se crearán Mercados de la Tierra, donde los productores podrán ofrecer sus productos sin intermediarios. En 2025, se establecerán los primeros 5 mercados en puntos estratégicos de la ciudad, facilitando el acceso a alimentos agroecológicos de calidad.

Bosque de Agua
Proteger y restaurar el Bosque de Agua mediante una estrategia integral que fortalezca la vigilancia, el control del territorio y la restauración ecológica, garantizando su resiliencia y funcionalidad a largo plazo. Se buscará asegurar la recuperación de sus ecosistemas y el aprovechamiento sostenible de sus servicios ambientales mediante la participación y coordinación metropolitana; se atacará la tala ilegal a través de patrullajes y operativos de vigilancia.

Diagnóstico de sanidad forestal para el control de plagas y enfermedades:
La salud de los ecosistemas forestales se ha visto comprometida por plagas y enfermedades que afectan la vegetación, lo que pone en riesgo la estabilidad del bosque. Para diseñar una estrategia de control efectiva, se realizará un diagnóstico integral de sanidad forestal en 2025. Este diagnóstico permitirá evaluar el estado de los ecosistemas forestales y definir las acciones de restauración necesarias para mitigar los efectos de las plagas y enfermedades, asegurando la preservación de la biodiversidad y la funcionalidad de los ecosistemas.

Expansión de áreas verdes, fortalecimiento del arbolado urbano y creación de Manzanas Verdes:
La falta de cobertura vegetal en diversas zonas urbanas ha incrementado la contaminación, el efecto isla de calor y la vulnerabilidad climática, afectando la calidad de vida de la población. Para mitigar estos efectos, se realizará un censo y la recuperación de espacios públicos con déficit de vegetación, priorizando la rehabilitación de corredores bioclimáticos en áreas de alta vulnerabilidad. Además, se impulsará la creación de Manzanas Verdes, integrando vegetación nativa en zonas estratégicas para mejorar la conectividad ecológica y regenerar espacios urbanos. Durante 2025, se ejecutarán intervenciones en puntos clave de la ciudad con el fin de fortalecer la resiliencia urbana, optimizar la regulación térmica y mejorar la calidad del aire.

Calidad del aire
Reducir las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire mediante la implementación de tecnologías limpias, medidas regulatorias, incentivos para la movilidad sustentable y una vigilancia ambiental más eficiente. Esto contribuirá a la mitigación del cambio climático y fortalecerá la resiliencia de la ciudad ante sus efectos.

Impulso a la transición hacia energías renovables en edificios públicos y privados:
El uso intensivo de combustibles fósiles en el sector energético es una fuente importante de contaminación. Para mitigar su impacto, se promoverá la instalación de paneles solares, sistemas de eficiencia energética y tecnologías que reduzcan el consumo de electricidad en edificios gubernamentales y privados. En 2025, se lanzará un programa de incentivos para la implementación de energías renovables en desarrollos inmobiliarios y comercios, incentivando el uso de fuentes de energía limpia en todo el sector privado y público.

Coordinación metropolitana para la reducción de emisiones:
La contaminación del aire no reconoce límites geográficos, por lo que es fundamental una acción conjunta entre los distintos gobiernos de la Zona Metropolitana. Para lograr un mayor impacto, se armonizarán políticas ambientales y se establecerán compromisos comunes para la reducción de contaminantes. En el segundo semestre de 2025, se concretarán acuerdos interinstitucionales para mejorar la calidad del aire en toda la región metropolitana, asegurando un esfuerzo colaborativo a nivel metropolitano.

Ampliación y fortalecimiento de los servicios de atención veterinaria gratuita:
. Para garantizar atención médica oportuna, se expandirá la red de clínicas veterinarias públicas, ofreciendo consultas, vacunación, esterilización y tratamientos médicos gratuitos. Durante 2025, se establecerán nuevas unidades de atención en las utopías y se fortalecerán los programas de atención móvil, facilitando el acceso a los servicios veterinarios para toda la población, especialmente en áreas con mayor vulnerabilidad. De igual manera se harán campañas sobre la importancia de la esterilización, la vacunación, y la alimentación adecuada y tutela responsable para reducir la cantidad de animales abandonados y mejorar su calidad de vida.

Creación y regulación de espacios públicos pet-friendly:
La ausencia de infraestructura adecuada para la convivencia entre personas y animales ha limitado la integración de los animales de compañía en la vida urbana de manera segura y ordenada. Para mejorar esta situación, se acondicionarán parques y áreas recreativas con espacios diseñados para la socialización y esparcimiento de mascotas. En el transcurso del año, se habilitarán al menos cinco nuevos parques pet-friendly, y se definirán lineamientos para garantizar su correcto mantenimiento y uso, asegurando que los espacios sean adecuados tanto para animales como para personas.

Fortalecimiento de la normativa y vigilancia contra el maltrato animal:
A pesar de los avances en legislación, el maltrato y la crueldad hacia los animales persisten. Para reforzar la protección, se incrementarán las inspecciones en mercados, establecimientos y viviendas con denuncias de maltrato. Además, se mejorarán los protocolos de respuesta ante reportes ciudadanos. En 2025, se implementarán brigadas especializadas para atender estos casos y asegurar que quienes vulneren los derechos de los animales enfrenten las consecuencias legales correspondientes, contribuyendo a la erradicación de la crueldad animal.

Desarrollo de programas de adopción responsable:
El alto número de animales en situación de calle requiere soluciones integrales que les brinden una segunda oportunidad en hogares adecuados. Para ello, se fortalecerán las campañas de adopción, garantizando que los procesos incluyan evaluaciones previas y seguimiento post-adopción. Se impulsará la colaboración con refugios y asociaciones civiles para facilitar la colocación de animales en familias comprometidas con su bienestar, promoviendo la adopción responsable y evitando la sobrepoblación en refugios.

Creación del Consejo de Bienestar Animal:
La falta de una instancia especializada para evaluar y coordinar las políticas de protección animal ha dificultado la implementación efectiva de estrategias a largo plazo. Para subsanar esta carencia, se establecerá el Consejo de Bienestar Animal, conformado por representantes del gobierno, sociedad civil y especialistas en el tema. Este consejo será el encargado de coordinar las políticas públicas y acciones relacionadas con el bienestar animal, promoviendo la colaboración entre diversas instituciones y actores clave en la protección de los animales.

Implementación del Plan Local de Restauración Ambiental:
Para garantizar la recuperación de áreas degradadas y fomentar su protección a largo plazo, se desarrollará un Plan Local de Restauración Ambiental. Este plan establecerá acciones específicas y detalladas para la recuperación de las zonas más degradadas de la ciudad, integrando a la comunidad local en los procesos de restauración y asegurando que las intervenciones sean efectivas y sostenibles.

Desarrollo de un Plan Estratégico de Humedales:
La contaminación y la reducción de humedales en la ciudad han disminuido su capacidad para filtrar contaminantes y recargar los mantos acuíferos. Para asegurar su conservación y recuperación, se diseñará un Plan Estratégico de Humedales que garantice un manejo sustentable de estos ecosistemas, su conservación de biodiversidad y su función en la regulación climática. En 2025, se realizarán estudios técnicos sobre el estado actual de los humedales y se pondrán en marcha acciones de restauración en al menos dos cuerpos de agua afectados, restaurando estos espacios críticos para el equilibrio ecológico de la región.

Censo y diagnóstico de chinampas:
Para revertir esta situación y restaurar las chinampas como un sistema productivo y ecológico, se llevará a cabo un censo y diagnóstico que evalúe su estado de conservación. Esta información permitirá desarrollar estrategias de recuperación y aprovechamiento sustentable de las chinampas, integrando a las comunidades chinamperas en los procesos de restauración y protección. El levantamiento de información se llevará a cabo en colaboración con las comunidades locales, sentando las bases para la protección y restauración de este valioso ecosistema.

Fomento de viviendas ecológicas con ecotecnologías:
Se impulsará el desarrollo de viviendas ecológicas equipadas con sistemas de captación de agua pluvial, calentadores solares y tecnologías de eficiencia energética e hídrica. En 2025, se pondrá en marcha el Programa Casa Ecológica, que brindará apoyo económico para la adquisición e instalación de ecotecnologías en hogares. Se destinarán 500 millones de pesos para facilitar la adopción de soluciones sustentables y reducir significativamente el impacto ambiental del sector habitacional.

Regulación de nuevas construcciones con criterios de sustentabilidad:
Para garantizar un desarrollo más equilibrado, se establecerán regulaciones que prioricen la eficiencia energética, el uso de materiales sostenibles y la integración de infraestructura verde en el diseño urbano. A lo largo del año, se trabajará en la actualización de los reglamentos de construcción, incentivando el cumplimiento de estándares ecológicos en nuevas edificaciones, asegurando que los proyectos no solo sean funcionales, sino también respetuosos con el medio ambiente.